PARA CUIDAR EL MEDIO AMBIENTE LOS IRLANDESES…

PARA CUIDAR EL MEDIO AMBIENTE LOS IRLANDESES…

Si te preguntarán cuál es el color en el que piensas cuando te hablan de Irlanda, seguramente tu respuesta automática sería el verde.

Irlanda ha estado relacionada siempre con este color. Tradiciones como la fiesta de San Patricio, donde la gente se viste y decora con el color verde son insignes en este país. Incluso, también es verde el trébol celta –Shamrock- que es símbolo de esta hermosa nación.

Sin embargo, el verde también se asocia comúnmente con la naturaleza y la ecología. Por ende es el color favorito a ser usado por la mayoría de las organizaciones o personas que se identifican con las luchas sociales en favor de nuestro medio ambiente.

Sin duda, cuidar nuestro ambiente es una tarea que nos compete a todos como ciudadanos individuales en este mundo y miembros activos de una sociedad que podría extinguirse si no tomamos en cuenta el consumo desmesurado y la contaminación que generamos como seres humanos industrializados.

Irlanda, aunque no ha sido tradicionalmente puntera en cuestiones ambientales como algunos de los países con los que comparte continente. Sí que ha avanzado a pasos agigantados para cubrir la cuota necesaria en el cuidado de nuestro planeta.

Aquí te mostraremos algunas de las medidas tomadas por los irlandeses para cuidar de nuestro medio ambiente y paulatinamente convertirse en ejemplo para otros países en torno a la ecología.

Para cuidar el medio ambiente, los irlandeses… Viajan en bicicleta

Uno de los transportes más usados por los irlandeses es la bicicleta, y esto una gran noticia para nuestro medio ambiente, pues viajar en bicicleta reduce la emisión de dióxido de carbono, un gas que desgasta nuestra capa de ozono. Sí, esa que nos protege frente a los rayos ultravioleta del sol.

En los últimos años, se han tomado medidas desde el Estado irlandés para propiciar el uso de la bicicleta frente al común uso de automóviles individuales que estuvo tan de moda durante los años ‘90s.

Estas formas de instar el uso de la bicicleta han dado grandes resultados, pues se ha incrementado en una gran medida la cantidad de ciclistas urbanos en Irlanda que no sólo se preocupan por el cuidado del medio ambiente, sino que buscan los muchos beneficios que ofrece a la salud y al bienestar en general el trasladarse en bicicleta.

Para cuidar el medio ambiente los irlandeses… Fueron sede para la redacción de la Declaración de Dublín.

La Declaración de Dublín sobre el agua y el desarrollo sostenible fue la conclusión a la que se llegó una vez finalizada la conferencia Internacional sobre el agua y el medio ambiente.

Esta conferencia se desarrolló desde el veinte de enero de 1992, hasta el 31 de enero de ese mismo año, y tuvo por sede la ciudad de Dublín, capital de Irlanda. Y fue precursora de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD) que se realizaría ese año pero en el mes de junio en la ciudad de Río de Janeiro en Brasil.

Esta declaración surge de la necesidad de cambiar las tendencias consumistas y desgastantes de nuestro medio ambiente que hasta entonces venían siendo la conducta habitual y, por el contrario, propiciar el desarrollo de los países miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) desde el punto de vista sostenible.

El desarrollo sostenible se refiere a la satisfacción de los requerimientos que tiene la generación actual de una manera óptima, pero sin comprometer los recursos que serán los utilizados por las generaciones futuras para satisfaces sus propias necesidades.

Para cuidar el medio ambiente, los irlandeses… Aplican los principios que se generaron en su país.

No basta con ser sede de una conferencia, sino también aplicar los principios que se redactaron.

Los principios rectores de la declaración de Dublín son cuatro, y están basados en esa premisa, centrados sobre todo en el recurso no renovable y necesario que constituye el agua para la vida en la tierra:

Principio Nº 1 – El agua dulce es un recurso finito y vulnerable, esencial para sostener la vida, el desarrollo y el medio ambiente

Principio Nº 2 – El aprovechamiento y la gestión del agua debe inspirarse en un planteamiento basado en la participación de los usuarios, los planificadores y los responsables de las decisiones a todos los niveles.

Principio Nº 3 – La mujer desempeña un papel fundamental en el abastecimiento, la gestión y la protección del agua.

Principio Nº 4 – El agua tiene un valor económico en todos sus diversos usos en competencia a los que se destina y debería reconocérsele como un bien económico.

En ese sentido, los irlandeses han sido ejemplo de las directrices que han surgido en su propia capital y han orientado esfuerzos para cumplir estas premisas en favor de nuestro medio ambiente.

Aunque Irlanda se había quedado un poco aplazada frente a otros países, en los últimos años ha dado pasos agigantados en torno a la ecología y los beneficios de propiciar el desarrollo sostenible y cuidar nuestro medio ambiente.



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